Un ecosistema modular para el aula
Piztu no es solo «otro sistema de aulas»: es un ecosistema modular que te permite administrar un aula física, montar un aula virtual y crear material educativo individualizado, todo desde las mismas piezas, combinadas según lo que necesites. Sirve igual en primaria, secundaria o universidad porque no impone un único modelo de aula — decides tú cuánto necesitas.
Tres formas de usarlo
Modo completo — Piztu
Instalas el ecosistema entero: administras el aula física con Xesta (control por IA vía Ansible/Salt) y Pancho (informes de equipos/usuarios), y además puedes montar un aula virtual y crear material individualizado con Yang.
Modo aula virtual — Tao + Yang
Instalas solo Tao y Yang: un aula virtual contra un servidor (el del profesor, o incluso fuera de la red) más el editor de material. Aquí no se administra hardware físico.
Solo el editor — Yang
Instalas únicamente Yang para crear prácticas y exámenes, generales o individualizados, con exportación a PDF, LaTeX o Markdown.
Crear material es fácil. Distribuirlo, no — por eso existe Tao
Hoy ya hay herramientas de sobra para crear prácticas y exámenes: con Yang se hace pidiéndoselo a la IA o de forma manual, y se pueden generar tantas versiones como alumnado haya si el enunciado lleva valores aleatorios.
Lo realmente difícil es distribuir ese material y comprobar que se hizo como toca. Moodle resulta rígido para esto — no es trivial, y suele ser un engorro. Aquí es donde entra Tao: reparte cada práctica a cada alumno individualmente, o crea una práctica general y personaliza algunas copias. Además:
- El alumnado genera un informe con firma digital de su práctica, para frenar el copia y pega.
- Se puede exigir que la práctica se haga dentro del aula, controlada por Piztu.
Piztu vs. Moodle
No son competidores directos.
Moodle
Piztu Recomendado
Moodle gestiona contenido. Piztu gestiona el aula entera — desde crear la prueba hasta garantizar que se hizo dónde y cómo tocaba.
